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Los TES Conductores: quiénes son y cuál es su formación

Muy a menudo cuando se habla de personal sanitario, los primeros que nos vienen a la cabeza son los médicos y enfermeros. Esto supone una drástica reducción del número y variedad de profesionales que día a día velan por nuestra seguridad y salud.

Hoy queremos hablar de unos de los profesionales más desconocidos dentro del sector sanitario, los conductores de ambulancias o Técnicos de Emergencias Sanitarias (TES), una figura fundamental a la hora de garantizar la seguridad de la población.

Los conductores de ambulancias (TES Conductores) son los responsables de estos vehículos que a menudo relacionamos con las urgencias sanitarias pero que tienen muchas más funciones. Y es que una ambulancia es mucho más que un vehículo para transportar pacientes. Se trata de una unidad sanitaria autónoma que permite iniciar el tratamiento y la asistencia sanitaria en el momento que sube el paciente. De este modo, el conductor de la ambulancia también debe tener competencias más allá de la conducción.

Para saber un poco más, en el siguiente post nos adentramos en las funciones principales de los TES conductores y hacemos un breve repaso por las competencias que se les piden para poder ejercer como profesionales de este campo.

 

Conducción segura y eficiente

Empezamos por los puntos más evidentes. Al tratarse de un transporte que a menudo implica dar respuestas a emergencias, resulta obvio que las habilidades de conducción y manejo del vehículo deben ser excelentes. Sobre todo, cuando muchas veces uno de los factores críticos a los que deben hacer frente estos profesionales es el tiempo. Si sumamos las condiciones de tráfico que pueden llegar a encontrarse en recorridos urbanos, el trabajo aún se complica más. En cuanto a la forma en que estas habilidades se recogen en los requisitos oficiales para acceder a estas posiciones laborales, aquellos que quieran ser conductores de ambulancias deberán contar con el permiso de conducir de tipo B, es decir, aquel que necesita cualquier persona que quiera conducir un coche. Con este permiso pueden hacerse cargo de todo tipo de ambulancias, de transporte sanitario urgente y no urgente, siempre y cuando no superen los 3.500 kg y un máximo de 8 pasajeros. En caso de que la unidad supere los 3.500 kg, el carné necesario será el de tipo C. Y es que los conductores de ambulancias no solo transportan a pacientes de emergencias médicas. Hay pacientes que necesitan ser trasladados periódicamente desde su domicilio hasta el centro sanitario que les corresponda para poder recibir su tratamiento correspondiente, de diálisis, rehabilitación, quimioterapia, etc. o ir a visitar con el médico de su hospital/CAP de referencia al tratarse de pacientes con movilidad reducida y / o necesidades especiales. Los escenarios que se encuentran los conductores de ambulancias son muy diversos.

Formación sanitaria

Además de las habilidades estrictamente relacionadas con la conducción del vehículo, los TES conductores deben tener formación relativa a la atención sanitaria. Soporte vital básico, técnicas de movilización, de inmovilización y traslado del paciente o valoración de su estado son algunos de los aspectos que requieren una formación más específica. Durante su formación como Técnicos de Emergencias Sanitarias (TES), los futuros conductores de ambulancias aprenden todo lo que deben saber para resolver las situaciones con las que se puedan encontrar. También la formación psicológica es muy importante: los TES deben saber calmar y comunicar la situación tanto a los pacientes como a sus acompañantes. Por otro lado, también está el mantenimiento del vehículo: los conductores de ambulancias son los responsables de comprobar que todo esté en orden, tanto al equipamiento que llevan como al vehículo en sí mismo.

El año pasado en Grup La Pau formamos 16 TES y el año 2024 esperamos alcanzar el 100% de TES

Una personalidad compatible

Si hay algo que distinga el trabajo de los TES Conductores con otras profesiones es la necesidad de tener unos rasgos de personalidad que sean compatibles con el trabajo. La profesión de conductor de ambulancias implica convivir día a día con la presión y situaciones de estrés. Los conductores de ambulancia deben ser capaces de mantener la calma en situaciones críticas: dejarse llevar por los nervios puede llegar a tener consecuencias muy caras. Otro rasgo de personalidad que resulta fundamental para estos profesionales es saber trabajar en equipo. La coordinación y comunicación de todos los miembros de la unidad es importantísima, ya que un malentendido puede tener consecuencias muy graves.

 

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